FRANÇAIS - ENGLISH

13 de abril de 2010

Cuentos para leer en una caja de cereales





Cuentos para leer en una caja de cereales

Cuando los espantapájaros crecen, y pasan de asustar gorriones a matar buitres del susto, se les caen los dientes, y estos son recogidos por grandes camiones y comercializados como copos de avena, como estos mismos que te estás comiendo en un platote con leche. No sientas pena por los espantapájaros: al poco tiempo, les brotan dientes de maíz, dorados como el oro, resistentes, que luego se ponen blancos, y después se convierten en dientes auténticos. Entonces el el espantapájaros ya puede caminar por sí mismo, abandona su estaca y va a todas partes estirando las piernas y con las manos en alto. Si hubiera vivido por años colgando de una estaca, incluso la más leve brisa te haría sentir como si fueras en el primer coche de la montaña rusa. Cuando su esqueleto de madera se ha convertido en un esqueleto de verdad, y sus pelos de paja se han vuelto cabellos de verdad, y su cara es rosada y redonda como la del niño de verdad que lee este cuento mientras una niña desde e otro lado de la mesa le observa furibunda, enojada porque no le has prestado la caja del cereal para leer este cuento. Ten cuidado: suele pasar que el niño (o sea tú) al llegar a este punto recuerda su pasado olvidado, cuando colgaba encima de un trigal, bajo el sol o la lluvia, con un esqueleto de madera, y grita de horror, mostrando todos sus dientes de maíz, y arruinando el desayuno de todos. La niña, entonces, sonríe malvadamente, y toma la caja para leer este cuento, y que ahora empieza así: "Cuando las espantapájaras crecen..."

Texto: Óscar Luviano
Ilustración: Félix Vega


5 de abril de 2010